Vómito Verbal #22 "R de Recaer contigo, Ramón."
- Jimena Castroparedes

- 30 ene 2024
- 3 Min. de lectura
Actualizado: 31 ene 2024
Han pasado dos meses de nuestro primer encuentro
...
Que se han sentido honestamente, ¡como quién sabe cuántos años!
Te marcaste tanto en mi memoria que has superado todos mis antecedentes,
Es amplio el tamaño de nuestra pequeña historia.
El impacto fue el de un shock eléctrico al tacto. Me regresó de golpe, fue un choque instantáneo.
Te encontraba, amor, en cada grosería. En cada acción sin medida fríamente calculada.
Tomé y me envicié de nueva cuenta, sin necesidad de instructor o instrucciones.
Solo necesitaba que me sostuvieran la puerta, que la mantuvieran abierta.
Ya estaba por cumplir mi último deseo, ya me iba de esta Tierra.
Pero por obra de gracia pasó la vida. La puerta la sostuviste tú y el destino la cerró detrás.
Nos encerró a los dos sin saber que no nos dejaríamos con tal de no soportar una pérdida más. Sabíamos también que sólo la muerte nos podría dejar en paz.
Llamaste mi atención y me miraste de frente. Y fue así como con sólo una de tus noches compartida con una de las mías fue suficiente para que quisiera querer quererte por lo que durara mi "para siempre".
En las manos de nosotros teníamos la vida del otro. Sentía tu poder sobre mi cariño, yo te daba castigo por mi delirio. Te volviste un mal necesario. Pues tus palabras de amor, tus caricias y tu atención era y siempre fue limitada, tal cual como a la que he estado tanto tiempo acostumbrada.
Pasé por alto las diecisiete veces que a causa de algo a tu nombre me provocaron llanto. Lastimada y con mi alma rota te volviste una condición cardiaca. Mi corazón herido suplicaba una acción tuya que por fin lograra que o me alejara de una buena vez o te amara más que ayer.
Mi semblante cada vez más insípido, gritaba por tu auxilio. Gritaba palabras mudas a oídos sordos. Me hundía en el hastío de arenas movedizas que me sumergían susurrando tu nombre. Atrapando mi pensamiento con ideas de ser tuya y estar envuelta en ti por siempre. Cosa que nunca sería, pues era bien sabido que nunca fui, ni podía ser, "tu única" en la vida.
Quizá no quede claro de dónde viene mi "necesidad" a tu cariño. Vivir nuestra relación era más que jugar con fuego, era quemarse vivo. Pero es que, en aquella tierra de nadie, eras tú el único.
Me pregunté y me preguntaron ¿porqué tú y no algún otro? Y mi conclusión siempre fue la misma. Sigo con la certeza de que solo podías ser tú quien tuviera la capacidad de ver directo al abismo sin miedo a caer y hundirse en el.
Decidiste saltar conmigo sin saber lo que pasaría... Aunque quizá lo único que pasó es que ambos morimos en el intento aquel día.
Creí haber empezado a escribir una historia con la ayuda de tu mano, me dejaste pensando en un posible "nosotros", cambiando por completo mi rumbo. Sin saber que ahí donde te dejé por la mañana, detrás de esa puerta que abriste, te esperaba quien ya era lo que yo quería ser a tu lado.
Y es por eso que solo en otra vida será posible volver a ser. En ésta lo hicimos todo mal y con el corazón que en mi mano late, te confieso desgarrándome el alma que lo siento.
Siendo nuestro fin, me di cuenta que en amar y en vivir fallé de nuevo. Regresé al origen de mis problemas. Regresé a ser la causante, la espectadora y la víctima...
En otra vida nos irá mejor. En esta podemos ser tú mi Sol y yo la Luna.
Amaneceremos juntos para vernos de nuevo solamente al atardecer, frente a frente donde la verdad nos acorrala, donde somos iguales y sentimos lo mismo.
Donde somos libres y podemos limpiar el sudor de nuestra frente con una de nuestras manos y con la otra quitarnos las lágrimas de los ojos.
Tomaremos turnos para descansar & salir. Tú de noche & yo de día o como sea que se acomode tu partida, velaré por ti.
Con cariño,
Por siempre nunca tuya, mi amoR.
Comentarios